CAMPO DE TRABAJO DEL NOVICIADO EN SANTIAGO DE COMPOSTELA

28 Abr, 2024 | Familia

Este año el Señor en su Providencia hizo que nuestro lugar de campo de trabajo fuese Santiago de Compostela del 15 al 20 de abril.

La imagen quiere reflejar la idea de las dos novicias que como peregrinas se ponen en camino, para conocer otra comunidad, descubrir rostros nuevos de las acogidas de este Cottolengo que no conocíamos, compartir la alegría del Resucitado, poder aportar un servicio a la comunidad que nos acoge y para disfrutar en familia de los dones que la Providencia nos concede.

Compartimos nuestro itinerario.

Llegamos como buenas peregrinas directamente a la Catedral de Santiago de Compostela, pudimos participar en la Celebración Eucarística de las doce del mediodía, que es la Misa del peregrino, compartiendo el don de la Eucaristía con una delegación de Corea, Nueva Jersey y providencialmente Colombia. Y para que la participación fuese más notoria, la Providencia dispuso que Hermana Anna proclamara el salmo, hecho que nos abrió las puertas para sentarnos en el primer lugar, delante del altar. ¡Qué detalle del Señor!

Por supuesto que fuimos a dar el abrazo al Apóstol y pasamos por su tumba, allí tuvimos presente a toda la Congregación y a tantas personas que cuentan con nuestra oración. Nos pudimos quedar un buen ratito mientras los demás peregrinos pasaban.

Hemos podido colaborar en la casa de Santiago en las dependencias que nos han indicado. Salimos un día a la Ciudad de la Cultura a una exposición que había sobre los tesoros de Tierra Santa, fue muy interesante, aprendimos muchísimo, además al ser la visita guiada pudimos entender más los motivos, los cuadros, las obras, las situaciones de la época, incluso de hacer que nuestra vida cristiana se haga más universal.

El jueves fuimos a Coruña, una ciudad preciosa, pareciera que el mar estuviese haciéndole competencia al cielo para ver quien brillaba más.

Disfrutamos muchísimo con las acogidas y tuvimos la oportunidad de ir a un acuario, así que la mañana fue entre peces, focas y algún tiburón que también se hizo presente.

El viernes pudimos compartir en familia varias dinámicas, ellas nos hicieron dos canciones con gestos y nosotras, dos representaciones y un truco de magia que aunque era pequeño les sorprendió mucho.

Damos gracias al Señor que nos permite disfrutar de estos días en compañía de nuestra familia cottolenguina de la casa de Santiago de Compostela. Que este compartir nos ayude a incrementar nuestro amor a la Congregación y nuestra entrega a nuestros acogidos.

DEO GRATIAS!