En Madrid, el día 9 de noviembre, en que la Iglesia universal celebra el día de la Basílica de Letrán “madre y cabeza de todas las iglesias del Urbe y del Orbe”, cátedra del Papa y en Madrid capital, la fiesta de Ntra. Sra. de la Almudena, en una ambiente festivo y de agradecimiento a Dios en nuestra Capilla del Cottolengo de Madrid celebrábamos a las 11 horas la acción de gracias por el 50 aniversario de profesión religiosa de Hna. Angelina Vilaseca y la primera renovación de votos de Hna. Ana Martínez.
Presidió la celebración D. Jorge Flores, sacerdote que acompaña a nuestra casa desde hace 34 años y que ha conocido a H. Angelina desde hace muchos años; inició la celebración su homilía con un canto de la época de los 80 del dúo dinámico “jóvenes, éramos tan jóvenes” para hacer comprender a la Asamblea que este aniversario de H. Angelina… era un recorrido de fidelidad en su consagración; en su homilía hablo de la fidelidad de cada día, de la fidelidad a Dios, del Sí mantenido, “porque en 50 años se pasa por todo, momentos de alegría, de tristeza, de oscuridad”… y la Hermana ha llegado hasta aquí con todo eso; compartió con nosotras que cuando en las celebraciones litúrgicas no teníamos Hermanas que tocasen el piano, o la guitarra, o el violín… la Hna. Angelina con su voz angelical embellecía las celebraciones.
Después de la homilía cada Hermana leyó su fórmula de votos… un momento muy emocionante de “volver” a decirle a Dios que le amamos con toda nuestra alma, con todo nuestro ser… y que nos entregamos a Él mediante los votos de pobreza, obediencia y castidad y también el voto cottolenguino, para que toda nuestra vida sea una alabanza al Padre, por Cristo, en el Espíritu Santo.
A Hna. Ana le acompañaron sus padres y algunas de sus hermanas, a Hna. Angelina, como sus familiares ya son mayores, se hicieron presentes mediante un video que le grabaron para felicitarla; también las cuidadoras que tiene en la Almudena, lugar donde residen las Hermanas mayores se hicieron presente en la celebración.
Tuvimos una Comida de Hermandad toda la Comunidad con todas las Hermanas mayores y sus cuidadoras y alguna voluntaria.
Después de la comida como suele ser normal en nuestras fiestas, se leyeron las felicitaciones que habían mandado de las Casa para las dos Hermanas; allí mismo cantamos tanto a H. Angelina y a H. Ana toda la Comunidad…
Damos gracias a Dios, por este cincuenta aniversario de profesión religiosa de Hna. Angelina, número redondo y de mucha importancia para la vida de una persona y también por ese inicio, primer año, de renovación de votos de Hna. Ana.
Que Dios les conceda la perseverancia en su vocación y sean para el mundo testigos creíbles del amor y la misericordia de Dios.
Deo gratias por todo!









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