LA DIVINA PROVIDENCIA NUNCA NOS ABANDONARA
Compartimos querida familia, un caso Providencial que nos llenó de asombro y admiración, donde se palpa la ternura de Dios en delicadeza en el cuidado de sus pobres.
En la mañana una señora nos ofrece una donación de alimento para gastro, un conocido desea darla a alguien que le pueda venir bien, y ella le habló del Cottolengo. Fuimos a buscarla; agradecidas y contenta la guardamos.
Necesitábamos con urgencia alimentación enteral (en concreto la de la imagen) para una de nuestras acogidas, salimos en la tarde a buscarla para comprarla en la farmacia; pero en ninguna se encontraba, sólo una de ellas tenía tan sólo 12 botellas. Pregunto por el precio de la caja que trae 24 botellas, valor: 300.000 pesos colombianos. ¡Madre mía, que cara! Y lo peor es que sólo tenía 12 botellas y no había en ninguna otra farmacia, ni droguería.
Le pedí a la dependienta que me las reservase, para comprárselas.
Va la Hna a mirar la alimentación que nos habían donado esa misma mañana, y para asombro y sorpresa, las ocho cajas que nos habían regalado era justamente, de esta alimentación que andábamos buscando para comprar.


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