El 26 de noviembre celebramos como en todos los Cottolengos, la solemnidad de Cristo Rey. Es la fiesta principal de las Hermanas Servidoras de Jesús y cada año renovamos nuestros votos en la Eucaristía. Dios nos ama inmensamente.
Nos acompañaron muchos voluntarios.
Y después, comida de Hermandad para vivirlo en familia. En la sobremesa todos los grupos de la casa felicitaban a todas las Hermanas y a M. Virginia por sus Bodas de Plata.
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