PEREGRINACIÓN CON LA HOSPITALIDAD DE LOURDES COTTOLENGO DE BARCELONA

5 Oct, 2025 | Excursiones

Iniciábamos nuestra peregrinación desde el Cottolengo de Barcelona, eran las 7 de la mañana del jueves 25 de septiembre y ya estábamos todas preparadas con muchísima alegría por este camino hacia Lourdes… Como estamos celebrando este año el 150 aniversario del nacimiento del P. Alegre quisimos peregrinar junto con nuestras acogidas, todos los enfermos, los peregrinos y hospitalarios que acompañan la peregrinación.

Hemos podido participar de todos los actos organizados por la Hospitalidad, queriendo vivir esta experiencia compartida con todos.

Llegamos a Lourdes sobre las 6 de la tarde y nos fuimos ubicando en las habitaciones. A las 20.30 horas participamos en la Misa en la capilla de San José.

El viernes 26 de septiembre, después de rezar, poniendo en manos del Señor nuestro día, volvimos a disfrutar de ver la explanada delante de la Basílica del Rosario y allí celebramos el Sacramento del Perdón, momento importante para prepararnos para ganar el Jubileo y la indulgencia plenaria.

Después fuimos a las Piscinas del Santuario e hicimos el Gesto del agua que consistía en recibir el agua de Lourdes, poder rezar delante de la Virgen y pedir cada uno por las intenciones que llevaba en su corazón; por la tarde tuvimos la Celebración Eucarística en la Basílica del Rosario y por la noche la Procesión de las Antorchas, momento emocionante el ver tantas personas rezando juntas el santo Rosario, con los cirios encendidos, en diversos idiomas… parecía la Jerusalén del Cielo.

 

La Providencia quiso que las Hermanas Junioras pudieran cantar y llevar alguna parte de los misterios, veían ellas desde la puerta de entrada toda la procesión, y al finalizar estuvieron al lado de la Virgen.

El sábado 27 fue un día cargado de gracia; tuvimos la Misa en la Gruta, presidida por el Sr. Obispo de Terrassa, Mons. Salvador Cristau, pudimos pasar después por la Gruta, tocarla, alzar nuestros ojos hacia la Virgen que atrae a tantos peregrinos hasta aquí y ver que lo que le dijo a Bernardette se cumple “vendrán en procesión…”.

Este mismo día por la tarde tuvimos un Via Crucis, que nos invitaba a caminar al lado de Jesús, para descubrir lo que quiere decir “amar hasta el extremo”, para que, en los momentos de soledad, de duda, de enfermedad, de debilidad, no desfallezcamos y sintamos su presencia amorosa. que nos dice: “Te amo. Estoy aquí para ti, yo entrego mi vida porque te amo”. Después los enfermos que quisieron recibieron el Sacramento de la Unción.

A las 5 de la tarde participamos de la Procesión del Santísimo en la Basílica de Pio X, otro momento muy emocionante poder ver tantas personas en adoración ante el Santísimo Sacramento.

El domingo, Día del Señor, 28 de septiembre, tuvimos la Misa internacional en la Basílica de Pio X, impresionante ver tantos carritos azules, tantas sillas de ruedas, tantas personas en los bancos. La procesión de entrada con tantos sacerdotes, diáconos, celebrada por el Obispo Cristau y otros dos Obispos que se unieron a esta Misa y que también estaban en peregrinación.

Después como todas las grandes celebraciones se hacen “en la Misa y en la “Mesa”, nos ofrecieron una “RIQUÍSIMA PAELLA” para todos en una sala muy espaciosa, en la que al final pudimos ver algunas actuaciones de algunos peregrinos.

El presidente de la Hospitalidad Sr. D. Jaume Esteve y Sr. Josep, nos enseñaron los lugares más emblemáticos de la vida de Bernadette; estuvimos en un museo donde hay una maqueta que indica el camino recorrido por ella en la primera aparición, vimos el molino, el lugar donde vivió y que anteriormente había sido una cárcel… la puerta donde iba a contar al párroco lo que le había dicho la Señora, la Iglesia donde se bautizó, el hospicio donde estuvo después de las Apariciones.

El lunes  tras participar de la Eucaristía en la Capilla que tiene el hotel donde residíamos, salimos hacia Barcelona; le agradecemos muchísimo a Mn. David Álvarez, Consiliario de la Hospitalidad el hacer que fuera posible, así como también a Quim por su entrega generosa en todos los días de preparación y por el cariño que muestra a todas las personas y a nuestra familia cottolenguina.

El regreso fue un poco compartir lo vivido y dormir, pues habíamos madrugado mucho.

Damos gracias a Dios por habernos dado por Madre a María, damos gracias a María por haber dicho que Sí al ángel Gabriel, damos gracias a Bernadette y le pedimos que interceda por nosotros para que siempre queramos cumplir la Voluntad de Dios.

Damos gracias a todos los enfermos que peregrináis a Lourdes porque juntos podemos caminar hacia el Cielo y porque nos enseñáis que lo importante no es la salud del cuerpo sino la del alma, y porque esta experiencia vivida ha llenado nuestros corazones de amor, esperanza y caridad.

 

Deo gratias! por todo lo vivido

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